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Instructivo


Lo que más me gusta del cine es la capacidad que tiene de contarte una historia increíble en dos horas o menos (o un poco más, también). Después de esto la historia se termina, la vida sigue y no sabes qué pasó después, y tienes que sobrellevar esa sensación de vacío y llevarte contigo lo que puedas. Cada película me parece un regalo del director, una fracción de su vida o de su mente que decidió compartir con el mundo, vulnerándose y trabajando de manera admirable para lograr cautivar todos los sentidos del espectador.

Para mí, compartir mi gusto en el cine es como compartir una parte de mi alma. Es por esto que cuando mis amigos se duermen a la mitad de la película para al final concluir que fue aburrida, me siento traicionada. Creo que todos hemos tenido un amigo así y si no lo has tenido, probablemente el amigo seas tú. ¿Qué hacer con los distraídos? ¿Cómo explicarles del universo que se pierden si se niegan a verlo? ¿Cómo sacarlos de su zona de confort?

No hay gran cosa que pueda hacer por los demás, pero puedo hacer algo por ti. Puedo recomendarte buen cine, no sin antes pedirte que tomes en cuenta un par de recomendaciones. El primer paso consiste en desencarnarte el celular de encima mientras veas la película; piensa en el director, quien pasó meses de su vida planeando cada minúsculo detalle para darle un sentido a su historia: cada toma, cada encuadre, cada sonido y cada frase tienen un porqué, y aunque creas que puedes revisar Twitter por un momento sin perderte de nada importante, probablemente cuarenta minutos después no tendrás idea de lo que está pasando.

Otro punto que considero importante es no prejuzgar. Siempre que creas que estás a punto de ver una mala película, espérate a los créditos para sacar alguna conclusión. Incluso te pediría que no veas películas pensando que serán buenas o malas: piensa en el concepto, en la idea, en cómo fue posible que algo tan complejo naciera de la mente humana, algo que pudo habérsele ocurrido a cualquiera, pero a la vez, ¿cómo pudo ocurrírsele a alguien? Entre toda la infinidad de historias que se pueden retratar ¿por qué específicamente elegir algo así?

No pienso recomendarte películas perfectas; quizá la fotografía no será su fuerte, tal vez tenía bajo presupuesto o las actuaciones podrían llegar a ser medianamente incómodas, pero las cosas van más allá de lo bueno y lo malo. Se dice que el objetivo del arte es hacerte sentir algo y muchas veces el público se enfoca en sentir únicamente emociones positivas cuando existe un parámetro muy amplio de sensaciones. Personalmente soy fan de la incomodidad, del miedo y de la confusión. Muchas veces me encanta no tener idea de qué está pasando, pero estar segura de que, sea lo que sea, tiene una razón de ser.

Por último, te pido que te atrevas a ir más allá de lo que te consideras capaz, que salgas de tu zona de confort y te permitas sentir toda clase de emociones, que te permitas conocer más allá del cine Estadounidense y la ilusión de “normalidad” a la que crecimos acostumbrados. En el mundo hay mucha gente diferente, muchos de ellos podrían parecerte extraños o incómodos y no por voltear a otro lado dejarán de existir. Creo que cualquiera merece que escuches lo que tienen por decir.






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